Este viernes 27 de febrero se cumple un nuevo aniversario del devastador terremoto ocurrido en Chile, un sismo de magnitud 8,8 en la escala de Richter que dejó más de 300 fallecidos y cerca de dos millones de personas afectadas. El movimiento también se sintió con fuerza en San Juan, donde marcó una noche inolvidable para miles de personas.
El temblor ocurrió durante la celebración de la Fiesta Nacional del Sol 2010, que se desarrollaba en el Estadio Abierto del Parque de Mayo. En ese momento estaban actuando Soledad Pastorutti y Chaqueño Palavecino, quienes se sorprendieron por el fuerte movimiento y la reacción del público.
“Yo no sentí nada”, fue la primera frase de la artista santafesina cuando el sismo comenzó a calmarse, mientras que el Chaqueño expresó con evidente desconcierto: “¿Qué está pasando?, se mueve el piso”.
Testigos recuerdan que el escenario vibraba visiblemente y que el público abandonó rápidamente el predio en medio de gritos y confusión, en lo que fue uno de los momentos más impactantes en la historia reciente del evento.
Consecuencias en San Juan
A pesar de la intensidad con la que se percibió el fenómeno, en San Juan no se registraron víctimas ni daños materiales de gravedad.
El Instituto Nacional de Prevención Sísmica confirmó en su momento que no hubo colapsos de viviendas ni afectaciones estructurales relevantes.
El principal impacto fue psicológico: el prolongado y violento movimiento generó temor generalizado y provocó que muchas personas salieran a las calles durante la madrugada.
El recuerdo de aquella noche sigue presente en la memoria colectiva de los sanjuaninos, que vivieron en carne propia la fuerza de uno de los terremotos más potentes registrados en la historia reciente de la región.

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