Kicillof y Máximo Kirchner sellaron una tregua en la interna del PJ bonaerense

El gobernador y el líder de La Cámpora acordaron bajar las tensiones y ratificaron que Máximo Kirchner presidirá el Congreso partidario del próximo 21 de noviembre. Sin embargo, la disputa por el liderazgo, las candidaturas y el futuro del peronismo continúa abierta.

En medio de una interna marcada por las desconfianzas y los cruces políticos, el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el sector del kirchnerismo duro alcanzaron un acuerdo para descomprimir las tensiones dentro del Partido Justicialista (PJ) de la provincia de Buenos Aires.

Durante una reunión del Consejo partidario realizada este miércoles en la sede del PJ, en La Plata, Kicillof refrendó el acuerdo para que el diputado nacional y referente de La Cámpora, Máximo Kirchner, presida el Congreso del partido, que tendrá lugar el sábado 21 de noviembre.

El encuentro concluyó con la firma de un documento en el que los participantes reclamaron la libertad de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y la recuperación de sus derechos políticos.

La decisión representa un intento de acercamiento entre dos sectores que vienen protagonizando fuertes diferencias por la conducción del peronismo bonaerense y la proyección política del espacio de cara a los próximos desafíos electorales.

Una tregua después de días de fuertes tensiones

La reunión del Consejo partidario estuvo precedida por una cumbre política realizada el martes por la noche, en la que representantes de ambos sectores comenzaron a acercar posiciones.

El encuentro se produjo después de una semana de operaciones políticas, cuestionamientos y enfrentamientos vinculados con el liderazgo del peronismo provincial.

Por un lado, Kicillof busca consolidar un espacio propio, con mayor autonomía respecto del kirchnerismo y con proyección hacia el escenario nacional. Por otro, La Cámpora mantiene su alineamiento con Cristina Kirchner y reclama que las principales decisiones del movimiento continúen respondiendo a su conducción política.

En ese contexto, la tregua alcanzada permitió avanzar en algunos acuerdos, aunque no significa que las diferencias de fondo hayan quedado resueltas.

Los acuerdos por la conducción del partido

Uno de los puntos ratificados fue la continuidad del intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini, al frente de la Junta Electoral del PJ bonaerense.

En la reunión preparatoria del martes participaron dirigentes de ambos sectores. Por el espacio de Kicillof estuvieron Verónica Magario y Mariano Cascallares, mientras que por el kirchnerismo asistieron Federico Otermín y Facundo Tignanelli.

Las conversaciones también incluyeron cuestiones que generan diferencias dentro del oficialismo provincial, como las reelecciones indefinidas de los intendentes y el mecanismo para definir las futuras candidaturas.

Las PASO y las candidaturas, otro foco de conflicto

La discusión sobre las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) volvió a ocupar un lugar central en las negociaciones.

Desde el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que responde a Kicillof, existe una postura favorable a mantener las primarias como herramienta para resolver las disputas internas y evitar que las candidaturas sean definidas exclusivamente mediante acuerdos entre las cúpulas partidarias.

Esta posición quedó en evidencia luego de que trascendiera una conversación del gobernador con intendentes cercanos, en la que habría planteado su intención de resolver las candidaturas mediante las PASO y no a través de decisiones centralizadas.

La cuestión generó nuevos cruces con La Cámpora, mientras que el Frente Renovador de Sergio Massa también mantiene diferencias con el sector de los intendentes respecto de las reelecciones indefinidas.

Cristina Kirchner y la posibilidad de una nueva candidatura

En paralelo a la disputa interna, Cristina Kirchner volvió a quedar en el centro de la discusión política luego de conceder una entrevista al diario estadounidense The Washington Post.

En esa conversación, la expresidenta dejó abierta la posibilidad de aceptar una nueva candidatura presidencial si recuperara sus derechos políticos.

La declaración se produjo en un escenario atravesado por su condena judicial, que incluye la inhabilitación para ejercer cargos públicos, y volvió a instalar el debate sobre su futuro político y el papel que pretende ocupar dentro del peronismo.

Así, el acuerdo entre Kicillof y Máximo Kirchner aparece como una tregua dentro de una disputa que sigue vigente. La conducción del PJ bonaerense, las candidaturas y el liderazgo nacional del movimiento continúan siendo los principales puntos de tensión entre los distintos sectores del justicialismo.

Comentarios