La autopsia confirmó que Gemma Álvarez murió tras recibir 31 puñaladas y descartan que haya sido baleada

El informe forense determinó que la víctima no presentaba heridas de arma de fuego. La Fiscalía sostiene que el femicidio fue premeditado y avanza con la imputación de la expareja detenida.

La investigación por el femicidio de Gemma Giselle Álvarez continúa avanzando con nuevas pruebas que permiten reconstruir el brutal ataque ocurrido este jueves en la Costanera, en Chimbas. El resultado de la autopsia confirmó que la mujer falleció como consecuencia de 31 heridas de arma blanca, descartando así una de las primeras versiones que indicaba que había recibido un disparo.

Fuentes judiciales confirmaron que la víctima no presentaba lesiones provocadas por armas de fuego. El único disparo registrado durante el hecho fue efectuado por un efectivo policial que prestaba servicio adicional en una estación transformadora de energía cercana y que intentó detener la agresión.

La causa está a cargo del fiscal de la UFI Delitos Especiales, Iván Grassi, quien sostiene como principal hipótesis que el crimen fue planificado.

De acuerdo con la reconstrucción realizada por los investigadores, Matías Exequiel Marín, expareja de la víctima y principal acusado, habría esperado a Gemma cuando salió de su domicilio en Chimbas para dirigirse a su lugar de trabajo, donde se desempeñaba en tareas de limpieza dentro de un centro de salud.

La pesquisa indica que desde ese momento comenzó una persecución que finalizó sobre la Costanera. Allí, mientras Gemma circulaba en su motocicleta, fue seguida por un Volkswagen Gol Trend blanco. En un momento, el conductor le cerró el paso, la obligó a detenerse y descendió del vehículo para atacarla con un arma blanca.

El informe forense determinó que la víctima recibió 31 puñaladas, heridas que le provocaron la muerte en el lugar. Tras cometer el ataque, el agresor escapó a pie por un descampado.

Durante las pericias realizadas sobre el automóvil utilizado en el hecho, los investigadores hallaron la billetera del sospechoso, su tarjeta SUBE y documentación personal, elementos que fueron incorporados al expediente y refuerzan la hipótesis acusatoria.

Además, personal de Criminalística continúa analizando cámaras de seguridad, rastros biológicos y otras evidencias con el objetivo de reconstruir cada uno de los movimientos realizados por el acusado antes y después del femicidio.

La investigación también confirmó que Matías Exequiel Marín registraba antecedentes por violencia de género y que sobre él pesaba una medida judicial de restricción de acercamiento. Gemma había realizado una denuncia el pasado 1 de julio y, al día siguiente, la Justicia notificó al acusado sobre la prohibición de acercarse a la víctima.

Ese antecedente es considerado una pieza clave dentro de la causa, ya que la Fiscalía busca establecer si el crimen fue el desenlace de un prolongado contexto de violencia de género.

Luego de permanecer varias horas prófugo, Marín fue detenido en Villa Obrera tras un amplio operativo desplegado por la Policía de San Juan. Con el principal sospechoso bajo custodia, la Fiscalía avanzará en las próximas horas con la formalización de la imputación y la incorporación de nuevas pruebas para esclarecer completamente el femicidio que conmociona a toda la provincia.

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