El Gobierno nacional confirmó que mantendrá las modificaciones incorporadas al proyecto que busca eliminar las restricciones para la venta de tierras a extranjeros. La definición surgió tras una reunión entre el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, la presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, y el secretario de Desregulación, Alejandro Cacace.
Según confirmó Bullrich, el oficialismo avanzará con el texto consensuado junto a los bloques dialoguistas durante la sesión prevista para el 6 de agosto.
Uno de los principales cambios incorporados al proyecto establece que las provincias conservarán facultades para intervenir en la autorización de operaciones sobre tierras rurales, especialmente en zonas de frontera.
“Es un proyecto consensuado entre todos los bloques y no pone en riesgo la soberanía nacional”, sostuvo Bullrich, quien explicó que las modificaciones responden a una visión federal para facilitar inversiones sin afectar las competencias provinciales.
La iniciativa también dispone que las provincias mantendrán plena jurisdicción sobre su territorio y podrán definir el régimen jurídico aplicable a estas operaciones.
Además, prohíbe que Estados extranjeros o empresas con participación estatal extranjera adquieran tierras rurales, salvo que cuenten con la autorización de la provincia correspondiente y del Poder Ejecutivo Nacional.
El proyecto establece, además, que toda compra de tierras rurales por parte de extranjeros deberá inscribirse en el Registro Nacional de Tierras Rurales y que las operaciones en zonas de seguridad de frontera requerirán una doble autorización: provincial y nacional.
Otro de los cambios relevantes es la eliminación del mecanismo de silencio administrativo, que permitía considerar aprobada una operación si transcurrían seis meses sin respuesta de las autoridades.
La iniciativa había sido postergada en cuatro oportunidades debido a diferencias dentro del oficialismo y a la falta de respaldo suficiente para su aprobación.

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