Una jubilada del departamento Caucete fue víctima de una millonaria estafa telefónica que terminó con compras no autorizadas, la gestión de un préstamo y transferencias bancarias por un monto superior a los $2,3 millones.
Según la denuncia radicada en la UFI de Delitos Informáticos y Estafas, todo comenzó cuando la mujer recibió una llamada de un hombre que se presentó como empleado de una empresa que ofrecía descuentos y beneficios para jubilados.
De acuerdo con su relato, le respondió que no estaba interesada en la propuesta. Sin embargo, comenzó a notar que no podía cortar la llamada y recién unos 20 minutos después logró recuperar el control de su teléfono.
Poco tiempo más tarde recibió un mensaje automático de una entidad financiera informándole sobre una compra por más de $109.000, operación que aseguró no haber realizado.
Preocupada por la situación, la mujer bloqueó inmediatamente su tarjeta para evitar nuevas operaciones. Sin embargo, al dirigirse a una sucursal bancaria descubrió que los delincuentes habían ingresado a su cuenta, solicitaron un préstamo por $2.200.000 y realizaron varias transferencias a distintas cuentas sin su consentimiento.
La damnificada entregó a los investigadores capturas de pantalla y comprobantes de las operaciones para incorporarlos a la causa.
Ahora, la UFI de Delitos Informáticos y Estafas trabaja para reconstruir la maniobra, identificar a los responsables y determinar el destino del dinero sustraído.

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