La Justicia de San Juan autorizó a dos hermanos adolescentes a quitarse el apellido de su padre biológico, quien fue condenado por abuso sexual contra una de sus hijastras, y utilizar solamente el apellido materno.
La resolución fue dictada por la jueza Julia Camus, luego de escuchar personalmente a los jóvenes, analizar informes psicológicos y considerar que mantener el apellido paterno les provocaba un profundo sufrimiento emocional.
Desde la Red de Infancia Robada San Juan, organización que acompañó a la familia durante el proceso, celebraron la decisión y remarcaron que los adolescentes ya cuentan con sus nuevos Documentos Nacionales de Identidad.
Según explicó Selena Godoy, integrante de la organización, el acompañamiento comenzó años atrás, cuando la madre de los jóvenes buscó ayuda tras la condena del agresor y ante la preocupación por el futuro de su familia.
Los adolescentes habían dejado de tener vínculo con su padre luego de la condena, pero continuaban llevando su apellido, una situación que con el tiempo generó un fuerte conflicto en su identidad.
Durante las evaluaciones realizadas, se determinó que ambos rechazaban continuar identificándose con ese apellido debido al abandono de la figura paterna y al daño causado dentro del entorno familiar.
Uno de los puntos destacados del fallo fue que se tuvo en cuenta la opinión de los propios adolescentes. Fueron entrevistados por profesionales, la Asesoría de Menores y finalmente por la magistrada, quien entendió que el cambio respondía a una necesidad vinculada a su identidad y bienestar.
El proceso tuvo demoras debido a las dificultades para notificar al padre, pero finalmente la Justicia resolvió privarlo de la responsabilidad parental y habilitó la modificación registral.
Desde la Red de Infancia Robada consideraron que la resolución puede convertirse en un antecedente para otras familias que atraviesan situaciones de violencia, abuso sexual u otros delitos graves.

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