Una mujer de 70 años fue víctima de una estafa virtual y perdió más de 2,2 millones de pesos luego de ser engañada por delincuentes que se hicieron pasar por empleados del área de prevención de fraudes de una entidad bancaria.
Todo comenzó después de que la jubilada realizara la compra de una cúpula para una camioneta mediante una transferencia bancaria. Poco después, recibió un llamado en el que le informaron sobre un supuesto inconveniente con la operación y le aseguraron que podían ayudarla a recuperar el dinero.
A partir de ese momento, los estafadores lograron ganarse su confianza y la convencieron de seguir una serie de instrucciones. Primero le enviaron un enlace por WhatsApp y luego la guiaron hasta un cajero automático, donde le indicaron paso a paso qué debía hacer.
Sin advertir que estaba siendo víctima de un engaño, la mujer realizó operaciones que terminaron transfiriendo más de 2,2 millones de pesos a cuentas controladas por los delincuentes.
Recién cuando finalizó la comunicación y revisó los movimientos de su cuenta, descubrió que había sido estafada.
El caso vuelve a poner en evidencia una modalidad de fraude que se repite con frecuencia. Especialistas en seguridad informática y las entidades bancarias recuerdan que ningún banco solicita por teléfono, WhatsApp o redes sociales realizar transferencias, compartir claves o efectuar operaciones en cajeros automáticos para devolver dinero.
Ante llamados o mensajes de este tipo, recomiendan cortar inmediatamente la comunicación, no brindar información personal ni bancaria y contactar directamente a la entidad financiera a través de sus canales oficiales.

Comentarios