La Cámara de Diputados de la Nación aprobó este miércoles el proyecto de “Ley Hojarasca”, impulsado por el Gobierno nacional a través del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado que conduce Federico Sturzenegger. La iniciativa busca eliminar más de 70 leyes consideradas obsoletas, innecesarias o sin aplicación práctica dentro del digesto jurídico argentino.
El proyecto obtuvo 138 votos afirmativos, 96 negativos y nueve abstenciones, por lo que ahora será debatido en el Senado, donde el oficialismo espera conseguir la sanción definitiva.
Durante el debate, el diputado libertario Bertie Benegas Lynch defendió la iniciativa y cuestionó lo que definió como una “acumulación desmedida de regulaciones” por parte de la política tradicional.
“El ciudadano argentino de bien vive en un laberinto regulatorio”, sostuvo el legislador, quien afirmó que muchas normas existentes solo generan trabas burocráticas y afectan las libertades individuales.
Desde La Libertad Avanza también intervino Nicolás Mayoraz, quien explicó que el proyecto apunta a eliminar leyes “ridículas” o desactualizadas por los avances tecnológicos, además de normas vinculadas a organismos que ya no existen o procedimientos imposibles de aplicar.
Entre los ejemplos mencionados aparecieron la denominada “ley de Azotes”, normas sobre microfilmación y regulaciones que imponían trámites burocráticos considerados innecesarios.
En contrapartida, desde la oposición cuestionaron fuertemente la iniciativa. El diputado de Unión por la Patria Nicolás Trotta aseguró que “detrás de esta cortina de humo pretenden seguir destruyendo al Estado”.
Por su parte, la dirigente del Frente de Izquierda Myriam Bregman criticó duramente el tratamiento del proyecto y consideró que muchos legisladores desconocían el contenido completo de la norma.

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