Este martes se realizó en San Juan la audiencia de formalización contra Juan Chávez, acusado de distribución y tenencia de material de abuso y explotación sexual infantil. En el proceso, la fiscalía y la defensa alcanzaron un acuerdo de juicio abreviado que derivó en una condena de un año de prisión condicional.
La investigación avanzó a partir de un allanamiento en el domicilio del imputado, donde se secuestró un teléfono celular de la marca Motorola. El análisis del dispositivo, junto con el correo electrónico del acusado, permitió detectar búsquedas relevantes para la causa y establecer que habría contactado a un menor de 11 años, a quien le solicitó el envío de imágenes íntimas.
Además, según la resolución judicial, se dispuso la eliminación total del contenido del dispositivo secuestrado, incluyendo fotos, videos y documentos vinculados al hecho.
Medidas impuestas y condiciones
De acuerdo a lo resuelto por la Justicia, Chávez deberá cumplir una serie de condiciones durante el período de la condena. Entre ellas, la fijación de domicilio, la prohibición de consumir alcohol y estupefacientes por el plazo de dos años, y el sometimiento a controles periódicos.
El caso se sustenta en informes aportados por la empresa Movistar y un reporte internacional de WhatsApp, que permitieron reconstruir parte de la actividad digital del imputado.
La audiencia estuvo a cargo de la jueza Carolina Ana Parra, con la intervención del fiscal Eduardo Gallastegui y la defensa del abogado Carlos Fleuri. Durante la instancia judicial, el acusado decidió no prestar declaración.
El caso vuelve a poner en foco la importancia de la investigación digital en delitos complejos y la necesidad de reforzar la prevención y detección temprana de este tipo de hechos.

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