La petrolera estatal YPF decidió no trasladar al surtidor el aumento del precio del crudo durante 45 días, en un contexto de suba del petróleo a nivel global por el conflicto en Medio Oriente.
Desde la compañía explicaron que la medida funcionará como un “amortiguador” o buffer de precios, con el objetivo de moderar los aumentos y reducir el impacto en el bolsillo de los consumidores, especialmente en un escenario de caída del consumo en distintas regiones del país. La decisión comenzó a regir el 1° de abril y se mantendrá durante el período anunciado.
Según detallaron, el precio de la nafta y el gasoil está atado a múltiples variables, como el valor internacional del barril Brent, el tipo de cambio y la carga impositiva, que incluye tributos como el de los combustibles líquidos y el dióxido de carbono. En ese sentido, aclararon que el congelamiento aplica únicamente sobre el componente vinculado al precio internacional del crudo.
El presidente de la compañía, Horacio Marín, confirmó la medida y sostuvo que permitirá mantener “aproximadamente estables” los precios en el surtidor durante este período. Además, remarcó que la empresa no trasladará a los consumidores las variaciones del Brent mientras dure esta estrategia.
En paralelo, desde la firma señalaron que no buscan especular con la volatilidad internacional del petróleo y que el objetivo es sostener la demanda en un contexto de incertidumbre global, apostando al crecimiento a largo plazo.
La decisión se da en un escenario donde el Gobierno nacional ya había impulsado medidas para contener los precios de los combustibles. Entre ellas, la autorización de un mayor porcentaje de bioetanol en las naftas, con el objetivo de diversificar insumos y reducir la dependencia de los valores internacionales.
En el mercado local, YPF continúa siendo una referencia clave en la formación de precios, especialmente en la Ciudad de Buenos Aires, donde concentra más del 50% de participación.
Un informe de la consultora Romano Group indicó que, entre fines de febrero y fines de marzo, los combustibles registraron subas significativas: el gasoil aumentó un 19%, la Infinia un 15% y la nafta súper un 17% en promedio a nivel nacional.
Además, los analistas remarcaron que los combustibles tienen un peso del 3,8% en el índice de precios al consumidor, por lo que un incremento del 10% puede impactar en torno al 0,38% en la inflación.
En marzo de 2026, estimaron que los combustibles subieron un 7,3% en todo el país, lo que podría haber sumado al menos 0,3 puntos porcentuales al índice. También advirtieron que, debido a que gran parte de los aumentos se concentraron en la segunda mitad del mes, existe un arrastre estadístico que seguirá influyendo en los próximos registros.

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