El ministro de Economía, Luis Caputo, se refirió este martes a la persistencia del elevado riesgo país y atribuyó su resistencia a la baja a un factor político que definió como “riesgo kuka”.
Durante una exposición ante empresarios en Córdoba, el funcionario sostuvo que, a su entender, ese riesgo político “es cero”, aunque reconoció que los mercados internacionales todavía lo contemplan en sus análisis, lo que impide una reducción más marcada del indicador.
Caputo explicó que, desde la óptica del Gobierno, los fundamentos económicos deberían reflejar una mejora en la percepción de riesgo, en función de los acuerdos internacionales alcanzados, la estabilidad fiscal y las medidas adoptadas en los últimos meses. Sin embargo, admitió que la incertidumbre política y el calendario electoral continúan influyendo en las decisiones de los inversores.
En ese marco, ratificó el rumbo económico de la administración de Javier Milei. Aseguró que se mantendrá el ancla fiscal, que no habrá modificaciones profundas en el esquema de bandas cambiarias y que el Gobierno avanzará con la reducción de impuestos en la medida en que se consolide el superávit.
El ministro también proyectó que sectores opositores como el kirchnerismo perderán relevancia política hacia 2027, lo que —según planteó— debería contribuir a disipar el componente de incertidumbre que hoy impacta en la percepción de los mercados.
Por su parte, analistas financieros coinciden en que, si bien algunos indicadores internos muestran mejoras, el riesgo país continúa en niveles elevados debido a la volatilidad política, la incertidumbre electoral y la falta de claridad respecto al acceso sostenido al crédito externo, lo que mantiene a la Argentina por encima de los promedios regionales.
En síntesis, la postura oficial sostiene que el freno en la baja del riesgo país no responde a la macroeconomía, sino a un factor político que —según el ministro— tendería a disiparse si se consolida la estabilidad y previsibilidad del programa económico.

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