En la mañana de este martes, el Gobierno de San Juan entregó chalecos balísticos a fiscales y ayudantes de fiscales del Ministerio Público Fiscal. El equipamiento fue recibido formalmente por el fiscal general, Dr. Guillermo Baigorri.
Desde el Ministerio Público Fiscal argumentaron que la medida responde a que sus funcionarios se encuentran “muy expuestos” en el ejercicio de sus funciones. Sin embargo, el anuncio generó un inmediato rechazo en amplios sectores de la sociedad.
En redes sociales, vecinos y referentes cuestionaron con dureza la decisión y apuntaron directamente a una desigualdad evidente: mientras fiscales reciben protección especial, miles de efectivos de la Policía de San Juan patrullan calles, intervienen en allanamientos y enfrentan situaciones violentas a diario, muchas veces sin el equipamiento adecuado.
“Los fiscales firman resoluciones, pero los policías ponen el cuerpo”, fue una de las frases que más se repitió tras conocerse la noticia, reflejando el malestar social.
La polémica reaviva el debate sobre las prioridades en materia de seguridad, el uso de los recursos públicos y el respaldo real a quienes están en la primera línea frente al delito, en un contexto donde la inseguridad sigue siendo una de las principales preocupaciones de los sanjuaninos.

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