El llamado “sueño americano” para Europa parece haberse transformado en una pesadilla. Las presiones y amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, provocaron un quiebre profundo en una relación histórica que, al menos mientras el republicano permanezca en la Casa Blanca, difícilmente vuelva a ser la misma.
La escalada de tensiones incluye la guerra de aranceles, la coerción sobre la OTAN y las reiteradas intimidaciones para avanzar sobre Groenlandia. Este último episodio encendió todas las alarmas en la Unión Europea (UE), que comenzó a replantearse su dependencia de Washington y a buscar nuevos caminos estratégicos.
“No queremos romper con Estados Unidos, pero si actúan como hooligans, te ves obligado a reaccionar”, señaló a TN un diplomático español con amplia trayectoria, que pidió mantener el anonimato. “Europa debe dejar de ser una confederación de 27 países y convertirse en una verdadera unidad. Tenemos que elegir entre estar en la mesa o ser parte del menú”, agregó, citando una frase del primer ministro canadiense Mark Carney durante el Foro de Davos.
Este jueves, los jefes de Estado y de Gobierno de la UE se reunieron en Bruselas en una cumbre extraordinaria, marcada por la preocupación y el desconcierto. “Trump debe entender la diferencia entre dominación y liderazgo”, resumió el primer ministro polaco Donald Tusk.
Michael Hanna, director del Programa de Estados Unidos del Crisis Group, explicó que Europa intenta equilibrar su necesidad diplomática, económica y militar de Estados Unidos con el creciente antagonismo de la administración Trump. “Ya lo vimos con los aranceles, Ucrania y el multilateralismo, pero la crisis de Groenlandia fue diferente. Por primera vez, Estados Unidos amenazó directamente a un aliado de la OTAN”, sostuvo.
Aunque Trump habría dejado de lado la idea de anexar Groenlandia por la fuerza, el daño ya está hecho. “Nada será igual. El golpe a la relación con los aliados más cercanos es considerable”, advirtió Hanna.
Desde Europa reconocen que durante décadas se apoyaron en el gasto militar estadounidense. Hoy, ese escenario cambia. “Tenemos que avanzar hacia una industria de defensa integrada. Será un proceso largo, por sectores, pero inevitable”, explicó el diplomático español.
En el plano comercial, la UE también busca mayor autonomía. “Debemos fortalecer nuestra política comercial, negociar con China, India y Estados Unidos desde otra posición. Con Rusia es imposible mientras continúe atacando territorio europeo”, afirmó.
Según diplomáticos citados por el sitio Político, la crisis de Groenlandia marcó un antes y un después. “Las reglas tradicionales ya no se aplican. Todo es negociable”, reconoció uno de ellos.
La corresponsal en Bruselas, Zoya Sheftalovich, lo sintetizó sin rodeos: “Los gobiernos europeos llegaron a una conclusión difícil: ahora los malos son los estadounidenses”.

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