Tragedia en el canal Benavídez: Un adolescente de 13 años murió tras ser arrastrado por la corriente

El hecho ocurrió el sábado por la tarde en el límite entre Rivadavia y Chimbas. El operativo de búsqueda se extendió durante varias horas y el cuerpo fue hallado en la madrugada del domingo.

Horas de angustia y desesperación se vivieron durante la tarde y noche del sábado luego de que un menor de 13 años quedara atrapado en el canal Benavídez, a la altura de calle Maradona, en el límite entre los departamentos Rivadavia y Chimbas. La víctima fue identificada como Pablo Tiziano Araóz, domiciliado en el barrio Aramburu, quien falleció tras ser arrastrado por la fuerte corriente.

El alerta ingresó entre las 18:30 y las 19:00, lo que dio inicio a un intenso operativo de búsqueda que demandó varias horas y la intervención de policía, bomberos y personal hidráulico.

El comisario inspector William López, jefe departamental 1, explicó que la denuncia fue confirmada por un vecino que intentó auxiliar al menor. “Una persona que intentó salvarlo nos dio información certera. Vive en la zona y, al advertir el peligro, quiso ayudar, pero no pudo por la fuerza del agua y la cantidad de residuos que arrastra el canal”, señaló en declaraciones a Radio Mil20.

Debido a la peligrosidad del cauce, fue necesario reducir el caudal del canal, trámite que requirió autorización judicial. Recién una vez concretada esa medida, los equipos pudieron avanzar con seguridad en las tareas de rescate.

“El pedido de cierre hidráulico se realizó a través de la UFI y, cuando bajó el caudal, se logró rescatar el cuerpo alrededor de la 1:00 o 1:30 de la madrugada”, precisó López.

Hipótesis bajo investigación

La UFI de Delitos Especiales quedó a cargo de la investigación para determinar cómo se produjo el accidente. Por el momento, no se descarta ninguna hipótesis, entre ellas:
• que el adolescente se haya arrojado al agua para bañarse,
• que haya resbalado de manera accidental,
• o que haya sido empujado.

Riesgos y llamado a la prevención

Desde la fuerza policial reiteraron la peligrosidad de los canales de riego, especialmente durante el verano. “No se trata solo de la fuerza del agua, sino también de los residuos que la gente arroja, lo que convierte a estos lugares en zonas extremadamente riesgosas”, advirtió el comisario López.

Asimismo, instaron a la comunidad a no ingresar a bañarse en canales ni espacios no habilitados, recordando que, pese a los operativos de seguridad, no es posible cubrir todos los sectores, y que este tipo de tragedias pueden evitarse con prevención y conciencia social.

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