Irá preso por balear una casa y arrojar una bomba molotov con una familia adentro en Chimbas

Lucas Felipe Molina fue condenado a prisión efectiva tras unificarle una pena por dos violentos ataques contra una vivienda del barrio Los Toneles. En el interior había adultos y menores.

La Justicia ordenó que Lucas Felipe Molina cumpla prisión efectiva en el Servicio Penitenciario Provincial, luego de unificarle una condena por dos graves y violentos ataques contra una vivienda familiar ocurridos en el departamento Chimbas.

El acusado fue responsabilizado por disparar en reiteradas ocasiones contra una casa y, días después, regresar al mismo domicilio para arrojar una bomba molotov y volver a efectuar disparos, pese a que en el interior se encontraban personas, incluidos menores de edad.

Los hechos se registraron durante noviembre del año pasado en el barrio Los Toneles. En el primer ataque, la propietaria de la vivienda se encontraba junto a sus dos hijos cuando escuchó una seguidilla de disparos que impactaron en puertas y ventanas, algunos de los cuales atravesaron hacia el interior de la casa, provocando importantes daños materiales. Testigos indicaron que los tiros fueron efectuados desde una motocicleta.

Menos de diez días después, la violencia escaló. En plena madrugada, la familia volvió a ser blanco de un ataque aún más grave: una bomba molotov fue arrojada contra el frente del domicilio, generando un foco de incendio, mientras se producían nuevos disparos. Vecinos identificaron nuevamente a Molina como el autor, quien escapó del lugar a bordo de una motocicleta.

La investigación avanzó y, semanas más tarde, un allanamiento realizado en Rawson permitió secuestrar un arma de fuego en poder del acusado. Según informaron fuentes judiciales, el arma estaba apta para el disparo y carecía de cualquier tipo de habilitación legal.

Finalmente, este martes, el juez de Garantías Mariano Carrera homologó un acuerdo de juicio abreviado, declaró culpable a Molina y revocó una condena condicional previa que pesaba sobre él. Además, dispuso la unificación de ambas penas, imponiendo una condena única de un año y seis meses de prisión efectiva.

De esta manera, el condenado deberá cumplir la pena en el Servicio Penitenciario Provincial.

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