Robó una planta, fue visto por los vecinos y terminó condenado a prisión efectiva en Capital

El hecho ocurrió de madrugada en el barrio Frondizi. El acusado fue detenido minutos después con el objeto robado y recibió una condena de cumplimiento efectivo.

Un insólito episodio de inseguridad urbana ocurrido en la Capital sanjuanina terminó con una condena de prisión efectiva, gracias al rápido accionar de los vecinos y de la Policía.

El hecho se registró en la madrugada del 14 de enero, alrededor de la 1.35, cuando un hombre identificado como Jonas Gallardo ingresó a una vivienda del barrio Frondizi tras trepar el portón de rejas del frente. El acceso no presentó mayores dificultades, ya que la estructura cuenta con rejas horizontales que permiten escalar con facilidad, pese a tener una altura cercana a los dos metros.

Una vez dentro del patio delantero, el sujeto tomó una planta con su maceta que se encontraba apoyada contra una ventana de la vivienda, propiedad de la señora Oropel. Con el objeto en su poder, volvió a trepar el portón y se retiró del lugar caminando con total naturalidad.

Lo que Gallardo no advirtió fue que toda la secuencia fue observada tanto por la dueña de casa como por una vecina, de apellido Delgado. Esta última dio aviso inmediato a la Policía y aportó una descripción precisa del sospechoso, incluyendo su contextura física y vestimenta.

Minutos después, efectivos de la Unidad Motorizada N°6 lograron localizar y aprehender al acusado en la intersección de calles Gneco y Ameghino, en el barrio Los Andes. Al momento de la detención, Gallardo aún tenía en su poder la planta sustraída.

Tras el procedimiento, intervino el sistema acusatorio y se hizo presente el ayudante fiscal Mariano Teja, quien tomó contacto con el fiscal de turno, Adrián Riveros. A partir de allí se dispuso el inicio del Procedimiento Especial de Flagrancia.

La causa quedó registrada bajo el Legajo Fiscal N° 11408/26 por el delito de hurto simple en grado de tentativa, con intervención de la fiscal Virginia Branca. El caso se resolvió mediante un juicio abreviado, que concluyó con una condena de cuatro meses de prisión de cumplimiento efectivo, la unificación de penas y la prisión preventiva del imputado.

Un hecho menor en apariencia, que terminó con una sentencia firme y volvió a poner en evidencia la importancia de la rápida reacción vecinal y policial para frenar el delito en plena madrugada.

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