La crisis política en Brasil sumó este sábado un nuevo capítulo. La Policía Federal detuvo de manera preventiva al expresidente Jair Bolsonaro, quien ya se encontraba bajo arresto domiciliario por su condena vinculada al intento de golpe de Estado contra el Gobierno de Lula da Silva.
El operativo se llevó a cabo cerca de las 6 de la mañana en la residencia del exmandatario en Brasilia. Un grupo de agentes ingresó al domicilio, procedió a su arresto y lo trasladó de inmediato a dependencias policiales.
De acuerdo con información difundida por la cadena Globo, la orden de detención preventiva fue dictada por la Corte Suprema con el objetivo de “garantizar el orden público”. En un comunicado oficial, la Policía Federal confirmó que se ejecutó la medida “conforme a una decisión de la Corte Suprema”, aunque evitó mencionar directamente a Bolsonaro.
La resolución judicial llegó apenas un día después de que la defensa del exmandatario pidiera que la condena de 27 años y tres meses de prisión —dictada por su participación en un plan para impedir la toma de mando de Lula en 2022— pudiera seguir cumpliéndose bajo el régimen domiciliario.
La condena
La sentencia fue emitida por la Primera Sala del Supremo Tribunal, que por 4 votos a 1 determinó que Bolsonaro lideró una organización criminal armada destinada a perpetuarse en el poder tras su derrota electoral.
Por la naturaleza del fallo y su composición, el exmandatario no tuvo posibilidad de apelar ante el pleno del Tribunal Supremo Federal.
Según la acusación, la conspiración comenzó en junio de 2021 con una campaña sistemática para desacreditar a las instituciones y al sistema electoral. Tras la victoria de Lula en octubre de 2022, el plan escaló hacia acciones directas, entre ellas protestas masivas, intentos de atentados y la instalación de campamentos frente a cuarteles militares, donde simpatizantes exigían que las Fuerzas Armadas impidieran la asunción del presidente electo.

Comentarios